¿Qué es el Aloe?

Acerca del Aloe

Fuente: CICA (Consejo Internacional de la Ciencia del Aloe)

Las hojas afiladas, espinosas del aloe grueso crece de un tallo pequeño desde el nivel del suelo. No es un cactus, sin embargo es un miembro de la familia del lirio conocido como ''barbadensis del aloe''. El aloe está relacionado con otros miembros de la familia del lirio tales como la familia de la cebolla, del ajo y del nabo. La relación del aloe con la familia del lirio es evidente ya que sus flores amarillas y tubulares que crecen anualmente en la primavera se asemejan a las del lirio de Pascua. Existen más de 250 especies de aloe que crecen por todo el mundo. Sin embargo, actualmente sólo se comercializan dos especies, el Aloe Barbadensis Miller y el Aloe Aborescens que son los más conocidos. La planta del aloe crece en áreas tropicales y no puede sobrevivir en temperaturas de congelación.

En Estados Unidos, la mayor parte es cultivado en el Valle de Río Grande, al sur de Tejas, en Florida y en el sur de California. Internacionalmente, el aloe se puede encontrar en Méjico, en los países a lo largo del Pacífico, la India, América del Sur, América Central, el Caribe, Australia y Africa. Las hojas de la planta del aloe crecen desde la base en forma de rosetón. Las plantas adultas pueden tener una altura comprendida entre 5 centímetros hasta 1,20 metros con un promedio alrededor de 71 a 91 centímetros de longitud. Cada planta tiene generalmente de 12 a 16 hojas que, cuando son adultas pueden pesar hasta tres libras. Las plantas se pueden cosechar cada 6 a 8 semanas quitándoles de 3 a 4 hojas por planta.

El uso comercial original de la planta del aloe estaba en la producción de una sustancia celuloide llamada Aloina, una savia amarrilla usada durante muchos años como ingrediente laxante. Este producto se convirtió en un sinónimo del nombre "aloe" y se registró en el campo comercial, técnico y gubernamental a principios del siglo XX. Esta terminología creó mucha confusión cuando el otro ingrediente principal del aloe, el gel del aloe, un gel semisólido transparente, fue estabilizado y puesto a la venta . A principios de los años 50, este gel de Aloe Vera había ganado respeto como material utilizado como una base para las bebidas nutritivas, tanto como crema hidratante y agente curativo en los cosméticos y los medicamentos OTC . El análisis químico ha revelado que este gel claro contiene aminoácidos, minerales, vitaminas, enzimas, proteínas, polisacáridos y estimuladores biológicos.

El interés popular ha crecido de tal manera que hoy en día existen una cantidad considerable de investigaciones acerca de los diferentes compuestos. Esto permitirá descubrir más sobre las propiedades y las características de estos componentes, de modo que una investigación más específica pueda proporcionar otras pistas de la "magia" que se atribuye al Aloe Vera. Este concepto "mágico" sometió la industria a un control muy riguroso por parte de la "Federal Food and Drug Administration" (Administración Federal de Alimentos y Drogas, de EE.UU.), ya que las reclamaciones hechas por los consumidores sobre las aplicaciones y la eficacia del áloe fueron exageradas. El gel de Aloe Vera, como la mayoría de los jugos naturales de frutas y vegetales, es un producto que varía cuando se extrae y está sujeto a cambios en su color y a descompone debido a la contaminación producida por los microorganismos. El gran éxito de los productos derivados del aloe tanto en el campo de los alimentos nutritivos como en cosmética se debe a los procedimientos estabilizadores apropiados que permiten procesar, guardar y enviar el gel del aloe sin ningún temor a descomponerse a través de los mercados del mundo. La investigaciones hechas en del mundo dejan pocas dudas sobre las propiedades bioquímicas del aloe que hoy en día son hechos comprobados. Las características como humedad y propiedades penetrantes son conocidas; sin embargo, las capacidades curativas y la acción analgésica contra la actividad bacterial no se han definido y no se han documentado claramente por medio de la investigación y pruebas científicas adecuadamente controladas. Actualmente, la industria del aloe ha establecido altos criterios éticos en los negocios y en sus productos derivados del aloe. A través del Consejo Internacional de la Ciencia del Aloe , la industria ha intensificado su dedicación para proveer al mundo aloe de la más alta calidad. Su amplio uso demuestra que el CICA está moviéndose en la dirección apropiada. La imagen del aloe nunca ha estado tan alta. El CICA tiene un grupo de profesionales dedicados a desarrollar, investigar y comercializar el gel de Aloe Vera y los productos hechos con este gel. Esto se debe a que el CICA sabe que el futuro del aloe es muy prometedor.

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Historia

El uso del Aloe se remonta a los orígenes de la humanidad. La Biblia menciona con frecuencia el uso del Aloe, aunque parece ser que los chinos fueron los primeros en usarlo, dándole el nombre de el Remedio Armónico.

Existen varios datos que apuntan al uso del Aloe desde la más remota antigüedad, como por ejemplo unas tablas de arcilla de Sumeria, del siglo XVIII a.C., en las que parecen describirse sus propiedades como laxante. No obstante, el primer registro fiable es un documento Egipcio, que data del año 1.500 a.C., y se conoce como Papyrus Ebers, cuyas copias originales están protegidas en la Universidad de Leipzig. Estos documentos declaran que los valores curativos del Aloe fueron y habían sido aclamados extensamente desde hace muchos siglos atrás en Egipto, donde se referían al Aloe como “la planta de la inmortalidad”, incluyéndolo entre los regalos funerarios enterrados con los faraones. También aparecen referencias en el Libro Egipcio de los Remedios, donde se dan fórmulas para la fabricación de elixires con el zumo de Aloe, y ciertos datos parecen indicar que el Aloe era el secreto de belleza de las reinas Nefertitis y Cleopatra.

El Aloe fue usado también en varias regiones de Asia desde el siglo VI a.C. para suavizar el cabello y como tónico para el estómago. Los hindúes creían que la planta del Aloe Vera crecía en los jardines del Edén y la llamaron “la curadora silenciosa”. Los árabes también la usaban, tanto de forma interna como externa, y conocían la planta como “Lily del desierto”.

En muchas regiones del sur de África, como el Cabo de Buena Esperanza, Etiopía y Somalia, se frotaban el cuerpo y los cabellos con la sustancia gelatinosa del Aloe, que cumplía varias funciones a la vez: era un eficaz protector contra la intensa radiación solar, servía para evitar las picaduras de diversos tipos de insectos, curaba las heridas e incluso facilitaba la caza, al anular el olor corporal.

Al parecer Alejandro Magno, por consejo de Aristóteles, utilizó el Aloe Vera para curar sus heridas y las de sus tropas tras las numerosas batallas en que tomaron parte. Se ha escrito que uno de los motivos de su expedición a la India fue conquistar la isla de Socotra,, que era el principal centro de producción de Aloe y la base de todo el comercio fenicio con esta planta. Con la conquista de Socotra, Alejandro Magno se aseguraba el suministro de Aloe para su ejército.

Ya en el siglo I de nuestra era, el brillante médico griego Dioscórides, describió extensamente las virtudes medicinales y cosméticas del Aloe en su famoso tratado De Materia Medica, la obra sobre farmacopea más importante de Occidente.

El uso del Aloe continuó durante toda la Edad Media y el Renacimiento. Aunque hay indicios de que el Aloe existía y era conocido en América en la antigüedad, fueron los Jesuitas españoles los que contribuyeron a la expansión por todo el continente americano, al llevarlo a los distintos lugares donde establecían sus misiones. Extendieron así su cultivo y utilización a lugares como Puerto Rico, Jamaica y probablemente a Barbados, de donde procede su actual nombre científico de Aloe Barbadensis. Existen evidencias de que fueron también los Jesuitas quienes llevaron el Aloe a las Antillas Holandesas y a las Filipinas.

A partir del siglo XVII y hasta comienzos del siglo XIX, su uso decayó en la mayor parte de Europa. Para que el Aloe sea efectivo es necesario utilizar las hojas frescas, ya que, una vez cortadas, su rápida oxidación hace que se pierdan buena parte de sus propiedades. Como en muchas zonas no era posible el cultivo de la planta, debido al clima, se usaban hojas que no eran frescas y la falta de efectividad hizo pensar que la fama curativa del Aloe era más folklórica que real.

En el siglo XIX, se establecieron en América las primeras plantaciones comerciales de Aloe Vera. Es a partir de esta época cuando comienza el “boom” por la siembra de esta planta, debido a la alta demanda internacional que vuelven a tener el Aloe y sus productos derivados.

Durante la II Guerra Mundial la faceta terapéutica del Aloe fue redescubierta. Las quemaduras causadas por las explosiones atómicas en Hiroshima y Nagasaki, se curaron más rápidamente gracias al Aloe, en algunos casos sin dejar señales ni cicatrices.

En la actualidad, las propiedades del Aloe Vera han sido comprobadas clínicamente y los científicos se interesan cada vez más por esta planta, descubriendo constantemente nuevas aplicaciones. La NASA, por ejemplo, lo utiliza porque absorbe el 90% de la toxicidad de sustancias como el PVC, la fibra de vidrio, los barnices y las pinturas, así como las radiaciones producidas por los ordenadores, los televisores y otros aparatos electrónicos.

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Composición y análisis químico

Químicamente, el Aloe tiene la siguiente composición:

Esta composición origina los siguientes elementos, con los siguientes efectos sobre el organismo:

  • ALOEMODINA: Actúa sobre la mucosa intestinal, regulando su funcionamiento.
  • ALOETINA: Bactericida y antivírico, neutraliza el efecto de las toxinas microbianas.
  • ALOMITINA: Previene y controla la propagación de ciertas formas cancerígenas.
  • ALOEOLEINA: Mejora úlceras duodenales y estomacales. A ello se suma el efecto "barrera" que disminuye la acidez.
  • EMOLINA, EMODINA, BARBALOINA: A través de reacciones orgánicas, generan ácido salicílico de efecto analgésico y antifebril.
  • CREATININA: Resulta fundamental en las reacciones de almacenaje y transmisión de la energía.
  • SAPONINAS: Antiséptico.
  • CARRISINA: Refuerza el sistema inmune. Aumenta las defensas.
  • AMINOACIDOS: Interviene en la formación de proteínas; también fundamentales para el sistema inmune.
  • VITAMINAS: Beneficiosas para todas las funciones del cuerpo humano y la salud en general.
  • MUCILAGO: En general: actividad emoliente sobre la piel
  • FOSFATO DE MANOSA: En particular actúa como agente de crecimiento de los tejidos. Se comprobó su efecto cicatrizante sobre distintas úlceras, especialmente bucales.
  • MINERALES: Calcio, magnesio, fósforo, potasio, zinc, sodio, cobre, imprescindibles en cada uno de los procesos fisiológicos.

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Propiedades

Gracias al efecto de sus componentes sobre el organismo, el Aloe tiene las siguientes propiedades:

  • Hidratante
  • Regenerador celular
  • Fotoprotector
  • Laxante
  • Cicatrizante
  • Antiinflamatorio
  • Astringente
  • Analgésico
  • Anestésico local
  • Anticoagulante
  • Descongestionante (estómago, intestino delgado, hígado y riñones)
  • Decolorante
  • Antivírico
  • Bactericida
  • Fungicida
  • Atiprurítico
  • Regulador del PH de la piel
  • Antioxidante - Depurativo
  • Tonificante
  • Desodorante
  • Estimulante del apetito
  • Revitalizador del cabello y cuero cabelludo

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Usos y aplicaciones

  • Afecciones de la Piel
    • Cáncer de Piel
    • Acné
    • Varices
    • Celulitis
    • Herpes
    • Cortes y heridas.
    • Culebrillas
    • Tiña
    • Verrugas
    • Callos
    • Sabañones
    • Eccemas
    • Quemaduras
    • Soriasis
    • Dermatitis seborreica
    • Erisipela
    • Pie de atleta
    • Cicatrices
    • Manchas oscuras
    • Picaduras
      • Medusas
      • Plantas Venenosas
      • Arañas
      • Escorpiones
      • Mosquitos e insectos en general
         
  • Afecciones bucofaríngeas
    • Dolores dentales y de encías
    • Dolor de garganta
    • Aftas (llagas)
    • Laringitis
    • Disfonías
    • Amigdalitis
    • Anginas
    • Placas 
       
  • Afecciones del aparato Digestivo
    • Úlceras duodenales y estomacales
    • Gastroenteritis
    • Colitis
    • Enterocolitis
    • Indigestión
    • Acidez estomacal
    • Gastritis duodenal y estomacal
    • Hemorroides
    • Problemas intestinales
  • Enfermedades Eruptivas Infantiles
    • Sarampión
    • Varicela
    • Escarlatina 
       
  • Infecciones
    • Vaginitis
    • Cervicitis
    • Escorbuto
    • Cólera
    • Disentería
    • Blenorragias
    • Sífilis
    • Cándidas
    • Tricomas
    • Por estafilococos 
       
  • Dolores
    • Dentales y de encías
    • De cabeza y sinusitis
    • Musculares
    • Articulares
    • Por golpes
    • Esguinces
    • Luxaciones
    • Reumáticos (artritis, artrosis)
    • Óseo esqueléticos 
       
  • Otras aplicaciones
    • Alergias/Asma
    • Diabetes
    • Osteoporosis
    • Estimulante sistema inmunológico
    • Arteriosclerosis
    • Hipertensión
    • Inflamación artrítica
    • Úlceras oculares
    • Desodorante
    • Pies cansados o doloridos
    • Episiotomía
    • Cicatrización del ombligo del bebé
    • Estrías
    • Aftershave
    • Post-Depilación
    • Fijador del cabello
    • Antiarrugas
    • Protección efectos radiación
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